Creo que mi gato tiene verrugas ¿qué debo saber?

Las verrugas son lesiones en la piel que tienen una apariencia variable, aunque suelen ser protuberancias que sobresalen de la piel y acostumbran a tener una forma esférica.

Las verrugas pueden aparecer en niños y adolescentes (aproximadamente el 30% tiene verrugas) o en adultos con el sistema inmunológico más debilitado.

A parte de las verrugas comunes, estas lesiones pueden generarse también al haber contraído el virus del papiloma humano, también conocido como VPH. Estas verrugas son consecuencia de una infección en la epidermis o capa superior de la piel que ha sido causada por el virus del papiloma humano.

Pero las verrugas no solo las contraen los humanos, sino que pueden afectar también a muchos animales. Existen más de cien clases de virus que pueden causar la aparición de verrugas en los animales como, por ejemplo, en gatos. De todas formas, cada clase de animal es más o menos susceptible a determinado tipo de virus y tumores que causan estas protuberancias.

En el caso de los gatos, las verrugas suelen aparecer en grupos, formando una zona afectada por varias lesiones de este tipo. Normalmente las protuberancias que aparecen en los gatos son benignas, pero es cierto que puede haber alguna que sea, en realidad, un tumor. Además, si tu gato tiene más de diez años, conviene acudir al veterinario, ya que puede ser que los papilomas fomenten el Carcinoma de Células Escamosas (CCE). Esta enfermedad también es conocida como la enfermedad de Bowen.

¿Qué causa la aparición y el desarrollo de las verrugas en los gatos?

El virus del papiloma se transmite, entre otras causas, por el contacto directo con animales infectados.

Existen muchos gatos que son portadores de distintos virus, entre ellos, el virus del papiloma. El hecho de que estos gatos sean portadores no significa necesariamente que deban mostrar algún síntoma de esta enfermedad, sino que pueden ser perfectamente asintomáticos, es decir, completamente sanos. En otras palabras, puede ser que el dueño no sepa que su gato es portador puesto que el gato no tendrá ninguna verruga ni ningún otro indicio de ser portador.

Los gatos con mayor riesgo de contraer esta enfermedad son los de mayor edad, ya que pueden tener su sistema inmunológico más debilitado. Por otro lado, un gato muy joven puede ser que no tenga las mismas defensas que un gato de mediana edad, o que su sistema inmunológico no esté del todo maduro. Por estos motivos, si alguno de estos gatos contrajera el virus del papiloma podría acabar sufriendo la enfermedad de Bowen o CCE.

El virus del papiloma se puede transmitir de igual modo por el contacto con los juguetes, alimentos, tazones de agua y camas de un gato portador o infectado.

La transmisión se produce cuando el virus entra en el cuerpo del gato. Esto se producirá si el virus entra en contacto con cualquier área de la piel del gato que esté húmeda, lesionada o abierta, como puede ser un corte, picaduras de garrapatas, mosquitos o pulgas, quemaduras, etc.

Cuando el virus se encuentra dentro del cuerpo del gato, lo que hace es atacar sus células de manera que altera su funcionamiento normal. Lo que ocurre, en realidad, es que este virus hace que las células del gato se dividan con más frecuencia de lo normal. Al mismo tiempo, el virus activa algunos genes que promueven el crecimiento de determinadas células, como las cancerígenas, y desactiva otros genes que impiden o controlan la propagación de estas células. En consecuencia, este virus altera el funcionamiento normal de las células y puede comportar el crecimiento de células malignas.

De todas formas, normalmente las verrugas no causarán ningún problema y desaparecerán cuando tu gato haya logrado ser inmune a estas protuberancias, cosa que sucede espontáneamente o de manera autónoma.

¿Las verrugas pueden desencadenar alguna molestia o incluso una enfermedad en mi gato?

Los efectos secundarios de las verrugas dependerán en gran medida de la salud de tu gato. Normalmente las verrugas no causarán más problema, siendo únicamente molestas mientras duran, pero si tu gato no puede producir una respuesta inmunitaria suficiente puede ser que las verrugas desencadenen alguna patología o que no terminen de desaparecer. Normalmente los gatos inmunodeprimidos son aquellos que han sufrido una enfermedad previa o que tienen algún tipo de infección grave, o que están siendo sometidos a radiación.

Por el contrario, cuando tu gato está sano, generalmente las verrugas no se extenderán a otras partes del cuerpo y además irán desapareciendo solas.

En los casos en los que las verrugas no desaparecen, o bien si quieres eliminar las verrugas de tu gato tan pronto como aparezcan, se puede acudir al veterinario para que haga una extirpación quirúrgica. Esto es especialmente recomendable cuando las verrugas se han inflamado o se han infectado, puesto que habrá que eliminarlas cuanto antes para que no traigan consecuencias más graves a tu gato.

¿Mi gato me puede contagiar sus verrugas?

Las verrugas por lo general son contagiosas, pero únicamente entre especies de animales o entre humanos. Es decir, las verrugas son protuberancias o crecimientos concretos de cada especie, por lo que pueden ser contagiosas entre esa misma especie pero no con otras distintas.

Las verrugas humanas son también contagiosas, pero no debes preocuparte por las verrugas de tu gato en este sentido: no hay riesgo de que contraigas verrugas de tu gato. De todas formas, si tienes más gatos, sí que tienes que ir con cuidado porque puede ser que se contagien las verrugas entre ellos.

¿Cómo puedo identificar las verrugas en mi gato?

Los gatos suelen tener múltiples bultos o protuberancias por todo cuerpo, siendo la mayoría de ellos bultos benignos. Este hecho dificulta el diagnóstico de las verrugas, ya que tendremos que ir descartando bulto por bulto si se trata de una protuberancia benigna o maligna. Podemos encontrarnos un bulto nuevo en el cuerpo de nuestro gato y no estar seguros de si tenemos que preocuparnos o no.

En primer lugar, para poder tener bajo control las verrugas de tu gato, es importante contar con la ayuda de un veterinario. En general, hay que acudir al veterinario con regularidad, para que pueda hacer seguimiento de la salud de tu gato. Para el caso de las verrugas, los veterinarios suelen analizar cualquier protuberancia o bulto que cumpla alguna de las siguientes condiciones: que vaya aumentando su tamaño, que moleste a tu felino o bien que el bulto vaya cambiando su apariencia. Para que el veterinario pueda apreciar la concurrencia de estos factores, es muy recomendable que se acuda a su consulta con regularidad, de manera que acabe conociendo a tu gato y pueda realizar un diagnóstico más completo.

Los veterinarios suelen distinguir las verrugas de otras protuberancias a simple vista, ya que se trata de bultos que suelen tener una apariencia similar que es fácil de identificar. No obstante, en casos más complejos o si el veterinario tiene dudas, existen procedimientos para determinar con mayor certeza si el bulto en cuestión es una verruga o si se trata de otro tipo de protuberancia.

Este procedimiento es una biopsia por aspiración con aguja fina que, en inglés, se conoce por las siglas FNA (fine needle aspirate). Este tratamiento consiste en la succión u obtención de una muestra del tejido de la protuberancia para poderla examinar posteriormente. La obtención del tejido se realiza con una aguja que incorpora una jeringa, de modo que succiona una muestra de las células del bulto que interese. Esta muestra se examinará por el veterinario con la ayuda de un microscopio.

A parte de este procedimiento, existen otros similares que lograrán también identificar verrugas. Puede realizarse una biopsia, que consiste en el examen más exhaustivo de la muestra de tejido extraída. Esto se realizará cuando tas el procedimiento FNA descrito en el párrafo de arriba, se necesita un análisis más pormenorizado para concluir si el tejido extraído forma parte de una verruga o no.

En cualquier caso, también es cierto que en muchas ocasiones las verrugas son de un tamaño reducido, con lo que se puede llegar a extraer el bulto en su totalidad y examinarlo entero. Este procedimiento se conoce como histopatología.

Tratamiento para las verrugas en gatos

Lo más habitual es que tu gato elimine por si solo las verrugas, puesto que los gatos suelen desarrollar inmunidad ante el virus que provoca la aparición de verrugas. En este caso no se necesitaría cirugía para extraer la protuberancia.

No obstante, existe alguna excepción. En primer lugar, en el caso de las verrugas que no desaparecen por si solas en el plazo de dos meses aproximadamente, es posible que se recomiende su extracción por medios quirúrgicos para evitar que se prolongue la situación y pueda tener consecuencias para el gato.

En segundo lugar, en los gatos que ya tienen una edad avanzada o gatos que sufren algún problema de salud, puede recomendarse también su extirpación, ya que la aparición de verrugas suele relacionarse con un posible cáncer de células escamosas o con la enfermedad de Bowen en los gatos.

Gatos que no desarrollan inmunidad a las verrugas

En algún caso los gatos no serán inmunes a las verrugas, dada la presencia del virus del papiloma. Se trata de gatos que tienen más de diez años o bien que están enfermos. Las verrugas pueden tener una apariencia ligeramente distintas que en el caso de las verrugas comunes: puede ser que se presenten como un conjunto de protuberancias rojas, marrones o negras.

Estas verrugas aparecen en la superficie de la piel del gato, del mismo modo que las verrugas comunes, pero la diferencia es que estas primeras, una vez transcurrido un tiempo, acaban transformándose en un tumor que se extiende a los tejidos más próximos.

La buena noticia es que normalmente este tumor no se extiende a otras partes del cuerpo u órganos, pero la mala notica es que hasta el momento no hay un procedimiento totalmente exitoso para combatir esta anomalía. Actualmente se está estudiando la posibilidad de que algún tratamiento como la radiación localizada o medicamentos de uso tópico puedan terminar con estas enfermedades.

Fuentes:

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