Mi gato tiene heridas en la piel. ¿Debo preocuparme?

Si tu gato es de los que da paseos frecuentes por el barrio, es muy probable que sufra alguna herida en la piel. Aunque las heridas pueden aparecer por cualquier causa, las más comunes son las peleas con otros animales o las reacciones alérgicas por parásitos. 

La detección temprana de enfermedades dermatológicas en los felinos es importante. Sin embargo, el pelaje dificulta la identificación de estas alteraciones en la piel que pueden pasar desapercibidas. 

Si notas que tu gato presenta caspa, picor, alopecia o bultos, infórmate sobre cómo tratarlo. A continuación te mostramos una pequeña guía para que puedas ayudar a tu mascota y así evitar que pase a temas mayores. 

Síntomas de que mi gato puede estar enfermo 

  • Lamido excesivo 
  • Rascado incesante 
  • Problemas para respirar 
  • Se muerde  
  • Ha perdido el apetito 
  • Está inquieto 
  • Le sale pus de la piel 

¿Cuáles son las causas más comunes de enfermedades de la piel en gatos? 

Las razones por las cuales un gato puede presentar heridas en la piel son muy diversas. Veamos cuales son las principales: 

  • Peleas con otros animales 
  • Ácaros u otros parásitos 
  • Infecciones bacterianas o por hongos 
  • Alergias 
  • Tumores 
  • Cáncer 

Heridas por mordeduras 

Es la razón más común. Ya sabemos que los gatos tienden a ser muy territoriales y por lo tanto defienden su espacio a capa y espada. Además, una gata en celo a la vista puede generar un ataque entre los posibles amantes. Es por ello que muchos encuentros con otros animales terminan en enfrentamientos. 

Hay ocasiones en que las mordeduras cicatrizan solo superficialmente y se crea una infección subcutánea. Para evitar esto, te recomendamos que revises cada una de las costras que presente tu gato con rigurosidad. Por lo general, estas costras no generan problemas y no son heridas de graves, pero si notas que son profundas, huelen mal o sale algún líquido de estas heridas, deberás llevar a tu felino al médico de inmediato. 

Reacciones cutáneas 

No todas las heridas son provocadas por agentes externos, en ocasiones el mismo gato se produce el daño al rascarse o lamerse constantemente. 

Notarás que estas lesiones son diferentes ya que se muestran como alopecia o erosiones ulcerosas. Estas heridas no son todas iguales, aquí te presentamos una clasificación: 

  • Hipotricosis autoinfligidas: Es cuando la pérdida de pelo se debe a una dermatitis facial. En el caso de los gatos persas, la alteración es producida por las glándulas sebáceas y genera costras en la cara, orejas y cuello. 
  • Dermatitis miliar: esta reacción alérgica produce picor en el cuello y cabeza y, por lo tanto, conlleva también alopecia debido a que el gato se rasca demasiado en esa zona. 
  • Complejo eosinofílico: estas lesiones aparecen en la boca en forma de placa, granuloma o úlcera. 
  • Dermatitis solar: afecta a las zonas más claras del cuerpo o donde no haya pelo, como las orejas, nariz o labios. Puede transformarse en tumores cancerosos.  

Reacciones alérgicas 

Aunque son menos comunes, las reacciones alérgicas en los gatos también pueden producir heridas en la piel. 

Una picadura de insecto o, incluso su propia saliva, son desencadenantes de este tipo de reacciones. Suele aparecer entre los 3 y 6 años de vida. 

En esta clasificación entran la dermatitis atópica y la alergia a algún alimento. Este diagnóstico solo puede hacerlo el veterinario ya que son alteraciones más difíciles de identificar. 

Sin embargo, tal y como sucede en los humanos, la tos, los estornudos y la conjuntivitis pueden ser muestras de que el gato está sufriendo un ataque de alergia. 

En casos extremos, las inyecciones de fármacos o vacunas también pueden producir rechazo en la piel del gato, generando inflamación en la zona donde se le pinchó, incluso, meses después de su aplicación. Si esta herida se hace crónica, es posible que se necesite una intervención quirúrgica para remover la masa que se formó. 

Heridas causadas por cáncer 

El carcinoma de células escamosas es el tipo de cáncer más común en gatos. Se produce por la exposición excesiva al sol y se presenta como tumores en la nariz, oreja o párpados, justo donde la piel es más delgada. 

Lamentablemente, en líneas generales, cuando se presenta este cáncer, es muy poco lo que se puede hacer para mejorar la salud de la mascota. 

Alopecia por estrés 

Llamada también alopecia psicógena felina, se trata de una caída del pelo como reacción a su propia saliva. 

La excesiva lamida por acicalamiento surge como respuesta al estrés. En este caso, será una tarea propia de un etólogo gatuno la de identificar la causa que desencadena ese comportamiento en la mascota. 

Por otro lado, el pelo puede dejar de crecer de golpe o tal vez que se caiga en ciertas zonas y no crezca más, también como una respuesta al estrés. 

Parásitos 

Las costras en la piel de los felinos suelen ser causadas por parásitos externos. Los que más afectan a los gatos son: 

  • Pulgas: provocan prurito y alopecia en el área donde pican, generalmente en la zona lumbosacra o el cuello. La alergia es producida por la saliva de la pulga y no por la picadura en sí. 
  • Garrapatas: los gatos que conviven con perros son los más afectados por estos parásitos. Se incrustan entre los dedos, las orejas y el cuello. 
  • Ácaros: son los parásitos que producen la sarna y atacan principalmente las zonas de las orejas, aunque puede extenderse por todo el cuerpo, incluso afectar a humanos. Los síntomas son picor, enrojecimiento de la zona afectada, alopecia y costras. En algunos casos extremos, la sarna llega hasta las orejas y causa la expulsión de un líquido oscuro que puede generar otitis en el animal. 

Heridas causadas por infecciones 

Las infecciones bacterianas son unas de las causas por las que el gato tiene llagas, costras o alopecia, pero también hay otras manifestaciones más habituales, tales como: 

  • Acné: si, así como lo lees, los gatos también sufren de acné. Lo reconocerás al ver pequeños puntos negros en el mentón. Esta zona llega a inflamarse, y en ocasiones, los labios también. 
  • Tiña: esta enfermedad es muy contagiosa. Está causada por hongos. Se puede reconocer por la alopecia que produce ya que es espaciada en forma circular. Si tu gato presenta estos síntomas, deberás incrementar las normas de higiene y llevarlo al veterinario pronto ya que puede contagiar incluso a los humanos. Se da en su mayoría en gatos jóvenes. El médico lo diagnostica a través de la observación bajo la lámpara Wood. 
  • Paniculitis: se muestra como úlceras con secreción y sólo el veterinario será capaz de aplicar el tratamiento adecuado para evitar complicaciones. 

Abscesos y verrugas 

Por último, no debemos olvidar los abscesos y verrugas que, aunque no son considerados una enfermedad como tal, son una consecuencia de una infección en la piel. 

Los abscesos se caracterizan por ser pequeños bultos llenos de pus que aparecen por lo general en las encías o en la zona perianal. 

Aparecen cuando una herida no ha sido tratada como corresponde y se infecta. 

En el caso de las verrugas, son tumores benignos, pero conviene vigilarlos ya que algunos pueden evolucionar a tumores cancerosos. 

Otra causa de las verrugas es el papiloma vírico que afecta sólo a los gatos. Ataca al felino cuando tiene una herida abierta en la piel y ahí se instala, formando unas placas en la piel. 

Enfermedades de la piel en gatos persas 

Debido a las características de esta especie, los gatos persas suelen padecer de afecciones distintas a las de otras razas. 

  • Seborrea hereditaria: suele aparecer a los 6 meses de vida y afecta la base del pelo, produce acné y cerumen en las orejas. En su variedad intensa aparece a los 2-3 días de vida, produciendo grasa, descamación y mal olor. 
  • Dermatitis facial idiopática: la reconocerás por las costras oscuras alrededor de los ojos, boca y nariz. 

¿Qué hacer en caso de que mi gato tenga infección en la piel? 

Si las heridas en la piel de nuestra mascota se infectan, nos están dando señales de que algo anda mal. 

Un folículo inflamado, un absceso por debajo de la piel o una herida que supura pus, son síntomas de una infección en la piel. 

Antes de llevarlo al veterinario para que le aplique el tratamiento correspondiente, que incluirá un drenaje del líquido, la desinfección del área y aplicación de antibióticos, deberás limpiar la zona para evitar que se siga propagando la infección o algún insecto se pose sobre ella dejando una larva. 

Es muy importante que no apliques ningún remedio casero o medicamento que no haya sido recomendado por un veterinario o podrías empeorar la situación. 

Dependiendo de la causa de la enfermedad, el veterinario recomendará un tratamiento determinado. Si se trata de parásitos, la solución será antiparasitarios y cremas tópicas, si la causa es por hongos el tratamiento será antibióticos, y así con cada una de las causas. 

Mientras se curan las heridas, el veterinario puede recomendar el uso de un collar isabelino a los fines de que no se siga rascando o lamiendo. 

¿Cómo se diagnostican los problemas de la piel en los gatos? 

Existen algunas pruebas que el veterinario hará en el gato para diagnosticar la causa que originó la afección en la piel. 

Al llevar el animal al consultorio, lo primero que hará el veterinario, además de un examen visual, será tomar muestras de la herida a través de un raspado cutáneo para que pueda ser analizado en el laboratorio. 

Además, el veterinario puede requerir una muestra de pelo, así como una citología si se trata de una hembra.  

En casos de tumores, la biopsia es la vía más rápida de diagnóstico. 

¿Cómo evitar que mi gato sufra de una enfermedad de la piel? 

Planificar correctamente las desparasitaciones es una de las maneras de evitar que tu gato sufra de dermatitis a causa de pulgas y garrapatas. 

Por otra parte, brindarle un ambiente agradable y limpio a tu mascota, garantizará que no se generen llagas o se infecten las heridas que se haga tu mascota. 

Una revisión periódica visual de tu gato mientras le haces mimos, puede evitar que se agrave cualquier pequeña lesión sin importancia, al ser diagnosticada y tratada a tiempo. 

El cepillado diario estimula la circulación y la producción de grasa, elementos imprescindibles a la hora de una correcta cicatrización. 

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