¿Por qué mi gato tiene arcadas? ¿Qué debo hacer?

Si has llegado a este artículo es porque seguramente habrás visto a tu gato intentando vomitar en más de una ocasión. Es una sensación bastante incómoda no poder ayudarle y ver cómo sufre esas arcadas sin que, a pesar de sus jadeos, logre vomitar. 

Es bastante común que los gatos tengan arcadas. De hecho, la sensación de malestar no afecta igual a los felinos que a los humanos, ya que los felinos están preparados para superar estas situaciones instintivamente, e incluso, pueden padecerlas varias veces al día si es necesario. En este sentido no hay que preocuparse en exceso.   

A continuación te mostramos un poco de información para que sepas cómo afrontar estos episodios sin que te invada el estrés. También te ayudamos a poder identificar cuándo se trata de una verdadera emergencia y a saber cómo actuar en cada momento. 

Presta atención a sus sonidos 

Antes que nada, debes conocer bien a tu gato y estar familiarizado con sus sonidos más frecuentes. De este modo podrás identificar más fácilmente si se trata de un verdadero ahogo o de una simple arcada. Los gatos pueden tener una simple tos, pero también pueden sufrir una asfixia, así que es necesario saber cuándo estamos ante una emergencia de verdad.  

Existen señales que puedes tener en cuenta para identificar un atragantamiento: cuando el jadeo es corto, normalmente quiere decir que algo le está provocando una indigestión y suele acabar cuando el gato vomita. Sin embargo, si el jadeo se alarga durante más tiempo, suele ser culpa de un atragantamiento. 

Por otro lado, las alergias también pueden originar este tipo de malestar en los gatos. Una alergia o sarpullido en la piel puede causar que el gato se lame una zona específica continuamente y, pierda más pelo que de costumbre. Esto significaría que tu gato estará ingiriendo más cantidad de pelo de lo deseable, lo que le puede producir este malestar.   

Igualmente, el asma en los gatos les puede provocar un jadeo más rápido de lo habitual. En general, para descubrir la causa de sus jadeos, puedes observar a tu mascota mientras duerme. El ritmo de la respiración te servirá de guía. Recuerda que, al igual que los humanos, los gatos también sufren problemas respiratorios, pulmonares, tosen y estornudan, es decir, no todo se debe a un atragantamiento. 

 Si tienes dudas, llévalo al veterinario para que descarte cualquier problema respiratorio. 

Es culpa del pelo 

Esta es la principal razón por la que los gatos se ahogan y sienten arcadas.  Sabemos que los gatos son unos animales muy limpios y que se acicalan varias veces al día. Al asearse con la lengua, muchos de los pelos van a parar a su estómago así que el organismo inteligentemente busca la manera de expulsarlos a través del vómito.  

Es importante que sepas que las bolas de pelo no representan ningún riesgo para los felinos. Aunque es bastante común, si deseamos minimizar estos episodios, lo mejor es cepillar con frecuencia al gato para ayudar a disminuir la cantidad de pelos que se traga. Los gatos persas o los de pelo largo son los que más sufren de arcadas por culpa de las bolas de pelo. 

La mayoría de las veces expulsan las bolas sin problemas y en ocasiones vienen acompañadas de líquido o restos de comida. Por lo general, el vómito ocurre después del acicalamiento. 

Algo atascado 

Además del pelo, puede ser que otro objeto se haya quedado atascado en la garganta, estómago o esófago y el animal esté tratando de expulsarlo. 

Por ejemplo, un gran trozo de comida o un hueso, puede haberse quedado en la garganta mientras tu mascota se alimentaba. Por lo general esto es algo muy común, ellos mismos se encargan de solucionarlo acudiendo a su instinto. Sin embargo, no está de más que lo observes hasta que pase la crisis. 

Llega a vomitar 

Si tu gato pasa de las arcadas a vomitar los alimentos, saliva o la bilis, es hora de que consultes con el veterinario para acordar un chequeo. Es posible que la razón sean problemas intestinales. 

Puede estar envenenado 

Si tu gato suele dar paseos en la calle, cabe la posibilidad de que haya ingerido algún tipo de veneno o algún producto nocivo y su cuerpo esté tratando de sanar. Si los vómitos persisten varias veces durante el día, llévalo de inmediato al médico. 

¿Qué hacer en caso de emergencia? 

Por lo general los gatos tienen buena digestión y eliminan tanto los pelos como otros materiales a través de las heces, pero a veces no sucede así y deben hacerlo por la boca. 

Los gatos tienen arcadas a menudo, por lo que, es muy probable que hayas presenciado algún episodio así de tu gato.  Normalmente tu gato solucionará por sí mismo el malestar, pero cabe la posibilidad de que la situación se agrave un poco. Te ponemos a continuación algunos consejos para detectar una emergencia. 

Una de las señales de que algo va mal es que el gato se pone la pata en la cara o intenta toser y no puede. Esto es un síntoma de asfixia. 

También la falta de apetito, tos constante, letargo, inquietud y malestar estomacal, son síntomas que pueden llamar tu atención. 

En algunas ocasiones se recomienda quitarle el el collar del cuello y realizarle la maniobra de Heimlich como una medida de primeros auxilios. En el siguiente apartado te explicamos cómo llevar a cabo esta maniobra. También puedes consultar a tu veterinario para que te enseñe o para que te diga cómo actuar en estas situaciones de atragantamiento. En casos extremos, si el objeto es demasiado grande como para expulsarlo, deberá ser necesaria una intervención quirúrgica. 

¿Cómo son los primeros auxilios en caso de atragantamiento? 

La maniobra de Heimlich es una de las alternativas más eficaces a la hora de solventar una emergencia por atragantamiento en tu gato. En ningún momento sustituye la visita al médico, es solo un paliativo ante una posible asfixia mientras que llega la ayuda médica. De todos modos, nuestra recomendación es que, si te preocupa encontrarte en esta situación, lo comentes con el veterinario para poder obtener cuanta más información posible. 

  1. Lo primero que deberás hacer es abrir la boca de tu gato para observar el objeto. En la mayoría de los casos bastará para que lo expulse o lo termine de tragar. 
  2. De no haberse cumplido el paso 1 y si el objeto sigue visible, trata de sacarlo con una pinza. 
  3. Descartados el paso 1 y 2, se deberá proceder de la siguiente manera:  toma al gato boca abajo por la pelvis y haz movimientos repetitivos hacia arriba y hacia abajo con fuerza. La idea es que por gravedad el objeto sea expulsado. 
  4. Si no funciona el paso 3, procede a darle palmadas por la espalda, siempre con la cabeza apuntando hacia abajo. 
  5. Llegado a este punto sin éxito, pon al gato en posición vertical con su espalda apoyada en tu pecho. Coloca las manos en su abdomen, una sobre la otra. Aprieta con mucho cuidado varias veces su abdomen para tratar de que expulse el objeto. 
  6. Cuando ya se haya completado la maniobra con éxito, deberás acudir al veterinario para que evalúe si no le has causado algún daño al gato en el proceso.  

Recuerda que los gatos son animales pequeños y frágiles. Si consideras que tienes tiempo de acudir al veterinario, lo mejor es que pueda realizar él la maniobra. 

¿Cómo evitar que mi gato sufra de arcadas? 

Las arcadas por culpa de las bolas de pelo son parte de la naturaleza del felino, tal y como te lo hemos comentado anteriormente. Ellos están preparados para eliminar los pelos naturalmente, sin embargo, puedes ayudar a tu gato a que el proceso sea más fácil y rápido. 

Más humedad 

La alimentación húmeda hace que tú gato tenga mejor digestión y se eviten los problemas por vómitos o sobrealimentación. Además de eso, no olvides tener una fuente de abundante agua fresca cerca de su sitio de descanso. 

En caso de vómitos por indigestión, un caldo de pollo o sopas ligeras le sentarán de maravilla. 

Dale un poco de malta 

La malta para gatos es un producto que ayuda a mejorar el tracto digestivo de los gatos y por lo tanto le facilita la expulsión del pelo a través de las heces. 

Se trata de una pasta o crema que está compuesta por grasas vegetales, extracto de malta, fibra y levadura. Además de mejorar la digestión, también tiene un efecto laxante que ayudará a tu mascota en caso de estreñimiento. 

Consulta con tu veterinario para que te oriente en las cantidades y la forma de proporcionarla. 

Es importante que sepas que la malta es un coadyuvante del proceso digestivo, en ningún momento sustituye el cepillado u otra recomendación del veterinario. 

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