Mi gato no para de pedir comida, ¿Es normal?

Los gatos pueden ser muy insistentes a la hora de exigir lo que quieren. De hecho, algunos llegan a ser agresivos si no consiguen lo que desean en el momento que lo piden. 

Comer es algo que les encanta hacer a los gatos y, además, son bastante exigentes con la alimentación. No obstante, en ocasiones se obsesionan tanto con la comida que se puede ver afectado su comportamiento y su relación con el resto de los habitantes de la casa. Maullidos molestos cada dos horas, golpes y ruidos, se vuelven una constante en un gato obsesionado con la comida. 

Si has detectado que tu gato tiene este comportamiento y quieres saber cómo manejar esta situación, no te pierdas estos consejos. 

Calidad sobre cantidad 

Tal y como hemos expuesto más arriba, la insistencia a la hora de pedir comida de los gatos puede ser bastante incómoda. Los felinos suelen ser muy territoriales y firmes con sus deseos por lo que, si un gato quiere comida y tú eres su fuente de alimentación, no parará hasta que se la des. 

Pero, ¿por qué te pide más comida si ya ha devorado su ración? La respuesta puede estar en la calidad del alimento que está consumiendo y no en la cantidad. 

Por norma general, los gatos deben comer 1 ó 2 veces al día, pero si tú mascota siente que no se está alimentando, puede demandarte más y más hasta sentirse satisfecho, tanto en raciones como en nutrición. En estos casos es cuando debe primar la calidad sobre la cantidad. 

Si hablamos de gatos jóvenes, la calidad debe estar por encima de todo. En el caso de las proteínas, éstas deben prevalecer sobre el resto de los alimentos. Pollo y pescado no deben faltar, al menos dos veces a la semana. 

Por otra parte, si no es la única mascota en la casa, asegúrate de que ningún otro animal no le esté robando el alimento a tu gato, en especial si el espacio está compartido con perros (ellos son expertos comiéndose la comida de los demás). 

Puede estar enfermo 

Tanto la falta de apetito como un hambre voraz pueden ser considerados síntomas de una enfermedad.  

Si ya has revisado las recomendaciones anteriores y todo está en orden, pídele a tu veterinario que le haga una revisión a tu gato para corroborar que no esté sufriendo de hipertiroidismo, diabetes, síndrome de Cushing o problemas digestivos. 

En otros casos, el gato sufre de obesidad y la costumbre de comer de más acrecienta su problema con el peso. 

Está aburrido 

Los problemas psicológicos son muy frecuentes en los gatos y algunos de ellos pueden generar desórdenes alimenticios. 

En estos casos, un especialista en comportamiento gatuno te dará la respuesta, pero puedes suponer que tu gato está teniendo problemas de ansiedad si: 

  • Se come la comida del resto de los animales de la casa 
  • Roba la comida de la mesa 
  • Se desespera cuando le estás sirviendo la comida y te ataca. 
  • Ingiere cualquier cosa que no sea comida. 

¿Qué hacer si un gato pide comida sin parar? 

Controlar a un gato desesperado por alimento no es tarea fácil ya que el animal en muchos casos asocia a su dueño con comida y cada vez que lo ve se pone a maullar sin parar.  

Por otra parte, debes aprender a identificar cuándo es un comportamiento desequilibrado y cuándo está dentro de los límites de la normalidad. Por ejemplo, los primeros años de vida es normal que tengan mucha hambre ya que son más activos y todavía tienen el instinto cazador muy despierto. 

Si estás teniendo problemas de comportamiento con tu gato, tales como maullidos, aullidos y silbidos constantes, tanto de día como de noche, y no se detiene hasta que le des comida, sigue estas recomendaciones: 

  • Aumenta el tiempo de juegos e interacción con él. 
  • Premia su buen comportamiento con golosinas. 
  • Coloca varios rascadores por toda la casa para que se distraiga. 
  • Limita el acceso a la comida fuera de su horario de alimentación habitual. 
  • Incluye más proteína en su plato, al menos dos veces por semana. 
  • Mezcla las comidas secas con las húmedas. A los gatos les encanta la variedad y puede que se haya aburrido de comer lo mismo y por eso te demande más. 
  • No le des golosinas cuando te pida comida fuera del horario.  
  • No lo alimentes cuando llore o te será muy difícil corregir ese comportamiento. 
  • Ignóralo cuando te pida comida. Si es posible abandona el lugar o déjalo en otra habitación. 
  • Usa comederos automáticos que dispensen las raciones diarias para que el gato no te asocie con la comida. 
  • Si le das lo que te pide cuando maúlla, maullará cada vez más y más fuerte hasta conseguir que le cumplas el capricho. 

Debes recordar que para corregir un comportamiento errado en animales debes tener mucha paciencia, sobre todo si de gatos hablamos. Sabemos que es difícil lidiar con maullidos en medio de la noche, pero estos consejos te ayudaran a superar el episodio antes de que te des cuenta.  

En el caso de que tengas alguna duda, tu veterinario te podrá orientar mucho mejor: no dudes en consultarlo. 

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